Objetivos

El Empleo entre 1990 y 1995 se redujo a un ritmo promedio anual de 1,5 por ciento. Ante este hecho, se dirigió la política de empleo fundamentalmente a lograr los objetivos siguientes:

  • Potenciar la preparación de la fuerza de trabajo necesaria para los Programas de Desarrollo que el país encaró, como alternativa para salir de la crisis, principalmente en el Turismo, la Biotecnología y la Industria Farmacéutica
  • Alcanzar un uso más eficiente de la fuerza de trabajo, llevando a cabo procesos de redimensionamiento empresarial y racionalización del personal ocupado en exceso; de manera gradual y ordenada, proceso que comenzó por los Organismos de la Administración Central del Estado
  • Protección a los trabajadores afectados como resultado de los procesos de racionalización de las plantillas, dictando normas jurídicas que establecen garantías o subsidios a los trabajadores en función del tiempo de servicios prestados, partiendo del principio de no dejar a ningún trabajador desamparado
  • Desarrollo de Programas de Empleo Territoriales, priorizando aquellas provincias y municipios con una situación más difícil.
  • Desarrollo de Programas de Capacitación, tanto de recalificación para las personas racionalizadas, como de otras en busca de empleo, dirigidos a facilitar su inserción laboral
  • Mantener, no obstante las difíciles condiciones económicas, la política de garantizar la ubicación laboral de los jóvenes recién egresados de la enseñanza superior y proteger a los que se gradúan de la enseñanza técnico profesional
  • Fomento y desarrollo de Programas de Empleo Especiales, dirigidos a los sectores de la población más vulnerables, como son: las personas discapacitadas, madres solas y otros segmentos poblacionales que lo requieran

La adopción de estas acciones, permitió paliar la situación del empleo y evitar que las tasas de desocupación se elevaran más allá de lo permisible.

Acciones

La recuperación económica comenzada en 1995, surte efecto en el comportamiento del empleo a partir de 1996 y en los tres últimos años hasta 2003, la ocupación creció a un ritmo promedio anual de 1,04 por ciento.

La Política de empleo, está sustentada en el principio ético y humano señalado por el Comandante en Jefe Fidel Castro “… En una sociedad justa, el hombre no puede sobrar y siempre debe tener espacio su inserción en la vida útil y productiva.”

En este sentido se han desplegado múltiples acciones para lograr este propósito, tales como:

* Redistribución gradual fuerza de trabajo excedente
* Protección a trabajadores, cuando su reubicación no es posible
* Ampliación de las opciones de empleo, fundamentalmente en los servicios sociales que constituyen más del 21% de los nuevos empleos generados
* Pleno empleo para todas aquellas personas con discapacidad, que lo soliciten y estén habilitados para hacerlo
* Incremento de la incorporación de mujeres y jóvenes al trabajo
* Aplicación del estudio y la preparación como nuevo concepto de empleo
* Curso de Superación Integral para Jóvenes: importante vía en la formación y desarrollo de conocimientos en los jóvenes; que por diversas razones se encontraban desvinculados del estudio o el trabajo

En este curso reciben una calificada preparación que les permite estar en mejores condiciones para acceder al trabajo o continuar estudios superiores. Los estudiantes incorporados en este programa reciben una remuneración monetaria por estudiar y oportunidades de cursar estudios superiores.

Conclusiones

Los graves problemas que enfrenta el mundo actual de inseguridad económica, el reto que supone tener una fuerza de trabajo más preparada no puede enfrentarse lanzado a millones de personas al desempleo, o a la búsqueda de alternativas en el empleo informal, si no es organizando nuevas formas de preparación de las personas, congruente con la nueva concepción de Gestión del Capital Humano a escala de toda la sociedad.

En Cuba, la participación de la mujer en el empleo ha mantenido un sostenido crecimiento, alcanzando un 44,9 por ciento el año 2003, equivalente a más de un millón trescientas mil mujeres incorporadas a las diversas actividades económicas y sociales del país.

Hoy, más del 66 por ciento del personal técnico cubano, está constituido por mujeres, expresión de su desarrollo educacional y de su talento.

Una faceta en la que trabaja arduamente en el país, es en la inserción al empleo, de las personas con discapacidades físicas, motoras o sensoriales. Se desarrolla un Programa Nacional, que ha posibilitado el arribo al empleo, principalmente ordinario, de un numeroso grupo de personas interesadas y aptas para el trabajo, este segmento de la población, arrojando resultados muy positivos en el orden personal, familiar y social.

En los últimos años ha tomado auge el trabajo en el sector cooperativo y mixto, resultado de la política desarrollada por el estado, de favorecer la entrega de tierras estatales para la producción cooperativa y la creación de empresas mixtas con capital extranjero, en actividades como el turismo, las comunicaciones y otros sectores.

Los Programas de Empleo Territoriales, en los últimos años han jugado un papel fundamental potenciando alternativas municipales y provinciales que se insertan en los Planes de Desarrollo Económico y Social en aras de propiciar la generación equilibrada de empleos sostenibles y socialmente útiles, sobre todo en aquellos territorios que presentaban las situaciones más críticas.

La política de empleo desarrollada en el país, desprovista de
políticas de choque y recortes presupuestarios en materia de seguridad social, unida a la paulatina recuperación económica iniciada a partir del año 1994, ha permitido cerrar el año 2003 con niveles de pleno empleo.

Fuente: http://www.mtss.cu


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